Iglesia de San Lorenzo en Corte

La Iglesia de San Lorenzo es una pequeña joya románica situada en el valle de Piana di Lucca, concretamente en la zona de Brancoleria, junto a la carretera de Vinchiana a Pieve di Brancoli. Es un lugar encantador, inmerso en la naturaleza, entre bosques prístinos, pequeñas parcelas de cultivo y olivares, con una magnífica vista del valle del río Serchio.

Detalle de la fachada superior y la parte central del campanario de la iglesia parroquial de San Lorenzo in Corte. La iglesia presenta una fachada sencilla con tejado a dos aguas y un único vano central rematado por una ventana cruciforme. El campanario de piedra es muy simple, pero cuenta con un pasadizo en la parte inferior y un campanario cubierto.

CONTACTO

DIRECCIÓN: Via Pieve di Brancoli - loc. Iglesia parroquial de Brancoli

Un documento de 1260 menciona por primera vez la iglesia de San Lorenzo como lugar de culto dependiente de la cercana iglesia de San Giusto di Brancoli, en la parroquia de San Giorgio. Sin embargo, a juzgar por sus características arquitectónicas y su mampostería, es posible datar su construcción en el siglo XII por diferentes artesanos.

Una iglesia sencilla y austera, construida con piedra caliza blanca y gris cuadrada y carente de decoración escultórica. Tiene una sola nave que termina en un ábside semicircular coronado por pequeños arcos; la cubierta a dos aguas se sustenta sobre cerchas de madera. El singular y distintivo campanario se alza sobre un alto arco, bajo el cual antaño pasaba una antigua calzada.

En el interior, el objeto más preciado es una terracota vidriada que representa a San Lorenzo, atribuida a Andrea Della Robbia. En un nicho circular con fondo azul, el santo aparece muy joven, sosteniendo una palma en la mano derecha y el Evangelio en la izquierda. Detrás de él se encuentra una parrilla, símbolo iconográfico de su martirio.

Itinera Romanica (itinerarios románicos)
Hoy en día, la iglesia es una parada importante en uno de los numerosos itinerarios románicos que caracterizan el Alto Tirreno, entre Italia y Francia. Estos itinerarios naturalistas, históricos y culturales atraviesan pequeños pueblos en las colinas y zonas rurales, a lo largo de senderos y caminos antiguos, donde se encuentran pequeñas obras de arquitectura religiosa que merecen ser redescubiertas y realzadas, como iglesias, basílicas, parroquias y capillas.