Iglesia parroquial de San Giorgio in Brancoli

La iglesia de San Giorgio di Brancoli goza de una encantadora ubicación panorámica, enclavada en las laderas de las suaves colinas que conducen a la meseta de Pizzorne. Desde el cementerio, la vista se extiende por la llanura de Lucca, atravesada por el río Serchio, y en días despejados, incluso se puede vislumbrar la inconfundible silueta de los campanarios dentro de la ciudad amurallada.

Panorama de la Pieve di San Giorgio di Bancoli y su campanario, enclavado entre la vegetación. El campanario cubre la fachada de la iglesia y tiene cinco pisos: los dos inferiores ciegos, seguidos de dos ventanas ojivales simples y dos dobles, y una cumbrera con almenas güelfas. Al fondo se divisan las montañas preapeninas.

Contactos

DIRECCIÓN: Via Pieve di Brancoli - loc. Pieve di Brancoli
TELÉFONO: 328 5331903
EMAIL: pievedibrancoli@gmail.com
SITIO WEB: pievedibrancoli.it

Consagrada en 1062 por el Papa Alejandro II, en 1097 la iglesia se convirtió en iglesia parroquial y comenzó a realizar las funciones litúrgicas más importantes para la comunidad local, cada vez más numerosa.
Su posición geográfica estratégica, en una zona con acceso directo al Valle del Serchio, aumentó también su importancia en el escenario sociopolítico de Lucca, en el centro de las luchas políticas por la conquista de la Garfagnana, hasta finales del siglo XIII.

Obra maestra del arte románico, imponente y austera, es también extraordinariamente rica en su mobiliario escultórico interior.
Construida en la segunda mitad del siglo XI, presenta planta basilical con tres naves jalonadas por columnas y pilastras con capiteles clásicos, un ábside semicircular y un imponente campanario almenado adosado a la fachada. Los muros son de piedra caliza blanca de Santa Maria del Giudice, con sillares perfectamente escuadrados y dispuestos regularmente.
Un detalle curioso lo encontramos en el arquitrabe del portal lateral sur, decorado con la representación en relieve de una enigmática figura de grandes brazos abiertos y enormes manos, el "Brancolino", cuyo significado sigue siendo un misterio hasta nuestros días.

En su interior se conservan preciosos tesoros artísticos: el púlpito de mármol (en el que está representada la condesa Matilde de Canossa, benefactora de la iglesia parroquial) con cuatro columnas, dos de las cuales descansan sobre leones que luchan con un guerrero y un dragón respectivamente, la terracota vidriada de Andrea Della Robbia que representa a San Jorge y el dragón (1495), el Crucifijo de madera pintada de la escuela de Berlinghieri (siglo XIII), la pila bautismal octogonal finamente decorada (siglo XII) y el fresco de la Anunciación de Giuliano di Simone (siglo XIV).

Itinera Romanica (itinerarios románicos)
Hoy en día la iglesia es una parada importante en uno de los muchos itinerarios románicos que caracterizan la zona del Alto Tirreno, entre Italia y Francia.
Itinerarios naturales, históricos y culturales que recorren pequeños pueblos de montaña y zonas rurales a lo largo de caminos y senderos antiguos, donde se encuentran pequeñas arquitecturas religiosas para redescubrir y valorizar, como iglesias, basílicas, parroquias y capillas.